Huesos Sanos y Osteoporosis
Los huesos conforman un tejido que se caracteriza por un constante recambio de calcio. La masa ósea y su conservación dependen de muchos factores, como genéticos, hormonales, físicos, nutricionales, entre otros.
En la niñez y la adolescencia son los momentos de la vida donde se forma la masa ósea, alcanzando su pico máximo alrededor de los 20 años, es por esto que se debe asegurar una apropiada ingesta de productos lácteos para aportar con el calcio necesario para el buen desarrollo de nuestro esqueleto.
A partir de los 30 años comienza la pérdida fisiológica (normal) del mismo, que es progresiva y aproximadamente del 1% anual, siendo el período más crítico para las mujeres el del embarazo y la menopausia por los cambios hormonales propios de estas fases y después de los 60 años para los hombres.
Una de las mayores complicaciones del bajo consumo de calcio es la Osteoporosis, que es una enfermedad caracterizada por un bajo nivel de masa ósea y del deterioro de la microarquitectura del esqueleto, llevando a fragilidad y debilidad ósea y un consecuente riesgo de fracturas y esta es la manera como se manifiesta ya cuando ha sucedido, puesto que la Osteoporosis no da síntomas.
La dieta es de vital importancia para la formación y mantenimiento de los huesos ya que necesitan ser nutridos constantemente, a través de la misma se aportará el Calcio así como también Fósforo, Magnesio, flúor, Cobre, que son minerales esenciales para la correcta mineralización del hueso.
Es aconsejable consumir diariamente mínimo 3 porciones de lácteos como leche, yogur y/o queso, con lo que aportaremos la mayor parte del requerimiento diario de Calcio y minerales si la equilibramos con una dieta variada que incluya verduras y vegetales como espinaca, col, brócoli, vainitas, pescados.
También hay que aportar vitaminas como:
• Vitamina D, necesaria para la absorción y fijación de Calcio en los huesos; tomando sol 15 minutos diarios se estimula un precursor que se encuentra en la piel, además la incorporamos en nuestra dieta cuando consumimos hígado, yema de huevo y lácteos fortificados.
• Vitamina C necesaria para sintetizar colágeno, que es una proteína que forma parte del hueso; son fuente de esta vitamina los cítricos (mandarina, naranja, pomelo, limón), ají, melón, brócoli, zanahoria, tomate.
• Vitamina A. la encontramos en yema de huevo, lácteos, pescado, hígado, y en las verduras y frutas de color amarillo y naranja, zanahoria, melón, durazno y verduras de hoja verde intenso.
Si hay algún alimento que aporte con mayor cantidad de calcio y vitaminas es importante consumirlo.
Toni ofrece su leche Huesos Sanos, que ayuda aporta con el 45% de calcio por porción y además contiene vitamina K y D que son esenciales para el transporte y depósito de calcio en los huesos.
Es beneficioso aportar también alimentos como, carnes, legumbres, nueces, almendras, cereales para la síntesis de proteínas y enzimas que el hueso necesita.
En mujeres mayores de 50 años y hombres mayores de 65 años es recomendable el consumo de otros alimentos como la soya pues actúan como estrógeno vegetal que reemplaza la función de hormonas sexuales que ha estas edades están disminuidas.
Hay que conocer igualmente que existen ciertos factores que pueden interferir con la absorción correcta del calcio como el exceso de sal, y alcohol, las xantinas y cafeína, que encontramos en café, té, cacao, bebidas colas, por lo que debemos consumirlas con moderación, o por lo menos no junto a los lácteos.
No está demás recordar que el ejercicio es muy importante durante todas las edades pero en diferente intensidad, pues sirve para fortalecer huesos y músculos.